- Bacteriosis.
- Las hojas presentan manchas marrones, redondeadas y húmedas, que más tarde se marchitan. La enfermedad es producida por una bacteria llamada Xanthomonas begoniae.
- Afecta principalmente a Begonia tuberosa.
- Reducir o suprimir el riego por aspersión.
- Destruir las plantas enfermas.
- En las hojas poco afectadas, se puede cortar la parte enferma.
- Podredumbre del tallo.
- Es una enfermedad grave, en la que los tallos se ennegrecen y se pudren. La produce el hongo Pythium.
- Arrancar y destruir las plantas atacadas.
- Evitar mojar las hojas con el riego.
- Puesto que el hongo permanece en la tierra, tirar el sustrato, no replantar.
- Botrytis cinerea o Moho gris.
- Las lesiones causadas por este hongo son muchas veces identificadas en el campo por la esporulación característica gris y vellosa, aunque las esporas solo se desarrollan en condiciones húmedas.
- Los tejidos heridos o senescentes son especialmente susceptibles de la invasión, pero los tejidos sanos pueden también llegar a ser colonizados.
- Los pétalos de la flor pueden tener pequeñas manchas o se marchitan completamente.
- Control.
- El control de este hongo es muy importante debido a su capacidad para sobrevivir como saprófito.
- Se evitarán los excesos de humedad, ya sea en los riegos o en el ambiente, espaciando las plantas y garantizando la aireación.
- Arrancar y quemar las hojas o plantas invadidas.
- Sanear la tierra o sustituirla por otra sin infectar.
- Uso de fungicidas.
- Se realizarán tratamientos en caso de aparecer ataques, aunque el control químico se ha complicado con la aparición de una resistencia generalizada a benzimidazol (que incluye benomilo y metil-tiofanato) y una resistencia menos penetrante a dicarboximida (iprodiona y vinclozolina).
- Los fungicidas recomendados incluyen clortalonil, hidróxido de cobre, sulfato de cobre pentahidratado y mancozeb.
- Mancha foliar (Myrothecium roridum).
- Se trata de un saprófito común que habita en el suelo y que es patógeno de huéspedes susceptibles en condiciones ambientales favorables.
- Produce conidias en esporodoquios característicos, que aproximadamente tienen 1-2 mm de diámetro.
- Los síntomas se manifiestan en manchas foliares circulares y posteriormente irregulares de 2,5 cm de diámetro.
- Las lesiones son muchas veces zonadas y se extienden a lo largo de los nervios de las hojas.
- El centro de la mancha puede tener un color pardo más claro que el borde y la lesión puede ser de color más oscuro en el haz que en el envés de la hoja.
- Control.
- Minimizar la duración de la humedad de las hojas.
- Evitar heridas innecesarias y promover la rápida formación de peridermis en las heridas después de que se hayan recogido los esquejes.
- Si se prevé que las temperaturas van a estar entre 21-27ºC en el momento de la recogida de esquejes se debe aplicar un fungicida.
- Oidio (Oidium begoniae).
- Este hongo requiere una planta huésped viva para completar su ciclo de vida.
- Normalmente no mata a su huésped, pero las colonias de oídio hacen rápidamente que la planta en maceta con flores no sea comercializable.
- En ocasiones aparecen pequeñas manchas con aspecto grasiento en el envés de las hojas.
- Las manchas más típicas aparecen en densos parches sobre las hojas, tallos y flores.
- El tejido infectado puede finalmente volverse marrón y morir.
- Control.
- El incremento del movimiento de aire alrededor de las plantas tiende a reducir su potencial de infección.
- Tratamientos químicos a base de clortalonil, sulfato de cobre, triadimefon, triflumizol, etc.
- Control biológico de oídio con el hiperparásito Ampelomyces quisqualis.
- Normalmente el hiperparásito actúa mejor combinado con un fungicida.
- Xanthomonas campestris pv. begoniae.
- Es una bacteria que causa serios problemas, siendo objeto de atención prioritaria de los multiplicadores de esta planta.
- Provoca la putrefacción de los esquejes de tallo y de hoja.
- Los síntomas son unas manchas aceitosas en las hojas que se extienden rápidamente.
- Los materiales vegetales infectados son probablemente la fuente más importante de contaminación; pues esta bacteria puede sobrevivir en el follaje durante varios meses antes de que se inicie la enfermedad.
- La supervivencia en agua es marcadamente corta, probablemente menos de unas semanas.
- Esta bacteria es diseminada por las prácticas convencionales de riego que producen salpicaduras de agua de planta a planta.
- Control.
- Las plantas con manchas foliares se deben desechar.
- Evitar el manejo del follaje húmedo.
- Agalla de la corona (Agrobacterium tumefaciens).
- Es una bacteria que forma agallas normalmente en la corona, pero ocasionalmente aparecen en las raíces o en el tallo o ramas.
- Las agallas aparecen primero como pequeñas masas de tejido calloso, pero puede agrandarse hasta varios centímetros de diámetro.
- Control.
- Las plantas con síntomas se deben desechar.
- Se tratará con productos que contengan cobre y/o antibióticos y se procederá a la desinfección del suelo con vapor.
- El control biológico de la agalla de corona es posible con Agrobacterium radiobacter, cepa K84.
- Sin embargo, la agalla de corona aparece raramente para poder justificar este tratamiento.
- Virus de la enfermedad bronceada del tomate o tomato spotted wilt virus (TSWV) y virus de las manchas necróticas del Impatiens o Impatiens necrotic tospovirus (INSV).
- La multiplicación vegetativa de la Begonia ha tenido como consecuencia la perennidad de muchos virus en la descendencia.
- No existen virus particulares de la Begonia y todos los virus aislados en esta especie son virus ubicuos que se encuentran en otras plantas ornamentales.
- Las manifestaciones de los dos virus son muy semejantes.
- Los síntomas más característicos y graves consisten en manchas concéntricas decoloradas que se necrosan muy rápidamente conduciendo a la desecación de la mayor parte de la superficie foliar.
- Las plantas atacadas en su fase juvenil mueren de forma inevitable.
- Las flores también pueden mostrar necrosis que comprometen su apertura.
- En ocasiones se observan deformaciones o una pigmentación acentuada en las hojas.
- Control.
- Asegurarse de la calidad del material vegetal utilizando preferentemente esquejes comercializados por empresas que practican control fitosanitario.
- Destrucción de todas las plantas sospechosas.
- Lucha química contra los thrips vectores.
- FISIOPATÍAS O TRASTORNOS
- Las puntas de las hojas marrones son signo de sequedad ambiental.
- Si las hojas se pudren o amarillean, el motivo puede ser un exceso de agua o un cambio brusco de temperatura.
- Las hojas amarillas también pueden significar falta de luz o sustrato seco.
domingo 30 de mayo de 2010
ENFERMEDADES DE LA BEGONIA.
Publicado por Jardinera en 00:12
Etiquetas: Bulbos que se plantan en primavera
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